Autonomía rutina diaria y límites

Posted on octubre 20, 2014 in Blog, Confianza, Recomendados | 1 comment

Autonomía rutina diaria y límites

Autonomía, rutina diaria y límites

En el artículo Autonomía vs Vergüenza y duda hablamos de la necesidad que tiene el niño de desarrollar una independencia básica, donde trata de probar sus destrezas recién adquiridas, caracterizadas por tanteos y temores. El niño comienza a ir de un lugar a otro, se sube en todo lo que puede, se tira al suelo, patea y llorar para conseguir lo que desea, quiere poseer todo lo que le llama la atención. Pero se encuentra con un ambiente plegado de peligros y de “no”  de las personas que los cuidan. Entonces surge la duda entres sus habilidades y la respuesta del mundo. Esta situación plantea la necesidad de establecer una rutina diaria y límites claros sobre lo permitido y lo prohibido, para darle seguridad al niño y evitar que en un futuro le cueste aceptar la disciplina y esté permanentemente probando hasta dónde puede llegar.  Por ejemplo, ante un “no” aparecen los berrinches para lograr cambiar la respuesta a un “si” y obtener lo que desea.

¿Qué hacer ante estos berrinches del niño? En mi opinión y por propia experiencia lo mejor es descalificar esa conducta, hacer que no lo ves, que no te importa. El niño lo volverá a hacer unas 3 veces más pero, al no conseguir la atención y la respuesta deseada, terminará abandonando este tipo de conducta. Una vez que se calme es conveniente invitarlo a fijar su atención en otra situación que sea interesante para él que implique un “si”. Es importante hacerlo con respeto y amor, con un tono de voz tranquilizador y una actitud de serenidad en las personas que lo contienen, es muy importante para no mellar su confianza.

Rutina diaria y límites

De acuerdo a lo planteado por la Dra. Roberta Maso- Fleischman en su libro Padres e hijos, se plantea la necesidad de que la rutina diaria se vaya estableciendo a partir de los pocos días de nacer el niño y es, a través de la rutina diaria, que los bebes entran en contacto con cierto orden. Al principio, es muy sencilla, sigue las necesidades fisiológicas, se desarrolla un patrón de horarios de comida y cambio de pañales, se establece una hora para el baño diario. Con una rutina diaria el bebe va internalizando el orden de la rutina y la constancia del horario, le va dando cierta seguridad, que contribuye con el desarrollo de la confianza en sí mismo y en los demás. A partir de los 6 meses es importante que el niño aprenda que hay una noche, un periodo más largo de descanso.

A medida que el niño crece la rutina diaria se hace más compleja y surge la necesidad de establecer límites, normas de conducta y de higiene en cada una de las actividades que constituyen el día a día.  Una hora de levantarse, de acostarse, de las comidas y su calidad, de las golosinas, de jugar, de ver televisión, de ir al parque, de hacer deportes y… pare de contar.

A medida que la vida transcurre, poco a poco, se van introduciendo nuevos límites que deben establecerse con respeto y amor.

Los límites y los maestros

Hoy en día los niños van al maternal y al jardín de infancia realmente pequeñitos empezando prontamente la etapa la sociabilización, donde las maestras pasan a ser figuras de autoridad cuyos mensajes y actitudes influirán en la formación emocional del niño. Ante nuevas personas de autoridad, el niño puede expresar su vergüenza ocultando su rostro, escondiéndose o explotando con rabietas y llantos.

Es muy importante tener una comunicación permanente con los maestros e investigar previamente la solvencia integral del lugar al que se va a confiar el cuidado de nuestros niños, para verificar que se comparten valores y la manera de conducir al niño en su viaje por esta importante etapa del camino. Se debe poner de acuerdo con las personas que  los cuidaran y les transmitirán conocimientos, sobre la forma como los padres quieren educar a sus hijos, sobre los límites que se le deben imponer. La congruencia y firmeza en los límites que se establezcan le dará seguridad al niño, lo apoyara en el desarrollo de la confianza en sí mismo y en los demás, lo ayudara a iniciar el desarrollo de su sentido de discriminación.

Si ante un evento le dices que “no”, debes mantenerlo en casos similares. Si hoy es “no” y mañana es “si” dependiendo del estado de ánimo, crearas confusión y desconfianza en el niño, no sabrá que es adecuado y que no.

El niño necesita una rutina, límites claros, firmes, transmitidos con amor y respeto.

Según R Dreikurs “La rutina da una sensación de seguridad y establece un sentido de orden del cual nace la libertad”

Poco a poco vamos conformando nuestra conducta emocional, nuestra respuesta ante el mundo y los valores que nos transmitieron a través de los límites que nos impusieron de niños, contribuyen a definir si seremos o no personas funcionales y muchos de ellos los trasladaremos a futuras generaciones. Son muchas las variables que inciden en nuestra conducta adulta y paso a paso las continuaremos explorando.

Hasta la próxima, recuerda que a vivir se aprende viviendo conscientemente, analiza ¿cómo te relacionas con los límites?, ¿cómo reaccionas ante los “no”? ¿Eres consciente de tu estructura de tiempo? ¿Es esa la forma como quieres pasar el tiempo? Te das cuenta que el tiempo no es otra cosa que la vida misma.

Un cordial saludo

Beatriz

1 Comment

  1. Muy muy buen articulo, es dificil de aplicar, sobretodo porque requiere de mucho tiempo y energia, pero como padres es la unica forma que tenemos para formar a nuestros hijos, prepararlos para ser utiles a ellos mismos y a la sociedad, los hijos son una responsabilidad tanto personal como social. Beatriz, muchas gracias por este blog, toda la suerte y exito!

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