La adolescencia

Posted on enero 15, 2015 in Blog, Crecimiento, Educación, Portafolio, Recomendados | 1 comment

La adolescencia

La adolescencia

 

Estimados amigos, al terminar el periodo festivo, retomemos nuestro camino por el sendero de la vida al internarnos en una etapa sumamente importante y compleja, la adolescencia.

Para muchas personas esta palabra evoca dificultad y conflicto, ya que muchos adolescentes pudieran emitir conductas extravagantes, inadecuadas con el único objetivo de llamar la atención y decirle al mundo “Yo soy Yo

Para la Organización Mundial de la Salud, la adolescencia es un periodo en el desarrollo biológico, psicológico, sexual y social, comprendido entre los 10 y 19 años. La pubertad o adolescencia inicial es la primera fase, comienza normalmente a los 10 años en las niñas y a los 11 en los niños y llega hasta los 14-15 años. La adolescencia media y tardía se extiende, hasta los 19 años. Sin embargo, algunos psicólogos consideran que la adolescencia abarca hasta los 21 años e incluso algunos autores han extendido en estudios recientes la adolescencia a los 25 años.

Esta es la etapa en la que la persona comienza a desarrollar su personalidad basado en sus propias acciones. Según Erikson, antes de esta etapa, el desarrollo de la personalidad depende de lo “que se nos hace”, mientras que a partir de ese momento, el desarrollo depende principalmente de “lo que nosotros hacemos”. El tema de esta etapa en particular es forjar la identidad individual. Erikson señala que esta etapa en el desarrollo humano se caracteriza por un conflicto “identidad contra confusión de roles” el individuo intenta descubrirse a sí mismo, teniendo en cuenta su posición en la familia, de dónde proviene, y como miembro de la sociedad, dónde pertenece. Si la persona es incapaz de reconocer sus responsabilidades sociales, se encuentra con “confusión de roles” y no es capaz de pasar a la siguiente etapa con éxito.

La etapa de la adolescencia implica una serie de cambios en la estructura psicológica del individuo, Hay gran confusión, se tienen rasgos de adulto y rasgos de niño al mismo tiempo, surgiendo la necesidad de descubrir la identidad, ¿quién soy yo? Esta situación puede generar inseguridad en sí mismo,

Inconscientemente, para disimular la inseguridad, pudiera usar máscaras de agresividad, a veces con violencia verbal o ensimismamiento o con rebeldía, otras veces se muestra algo “narcisista”, ya que necesita llamar la atención, necesita ser tomado en cuenta, decirle al mundo “Yo soy yo

Para un adolescente es importante saber cuáles son los límites de los adultos con los cuales conviven y por eso algunas veces los someten a prueba haciendo cosas disparatadas.

 

Comunicación base de éxito en la adultez

 

En esta etapa del camino, la comunicación entre el adolescente y sus padres o figuras de autoridad cobre vital importancia, para que pueda transcurrir de la manera más fluida posible, para que logre posicionarse de una identidad, unos valores que lo acompañaran durante el resto de su vida.

Los padres o figuras de autoridad deben apoyarlo, incluirlo en las decisiones familiares que le atañen, interesarse en sus proyectos, sus ideas, sus pensamientos, aclararle dudas, todo dentro de un clima de amor y profundo respeto, para garantizarle que tendrá una adultez exitosa. Los adultos deben tener en cuenta el proceso que está viviendo el adolescente, actuar con la paciencia y la tolerancia necesaria para que la comunicación sea realmente nutritiva y eficaz.

Me permito compartir con Uds. mi experiencia personal. Para mí, cuando mis hijos transitaron ese sendero, fue un periodo de observación maravilloso, ver como ocurría la transformación de niños a adultos, fue el recordar cuando yo estuve allí y apoyarlos en cada uno de sus proyectos y entender sus conductas exóticas. Recuerdo que en una oportunidad mi hijo menor, cuando tenía unos 15 años, se presentó a la casa con un corte de pelo similar al de algunos indios mohicanos, con la cabeza rapada y una hilera de cabello que atravesaba longitudinalmente la cabeza y una gran pluma por zarcillo. Mi reacción fue decirle: “Estas lindísimo, pareces un artista de cine, que buenmozo luces, te ves muy bien”. Sus hermanos y demás personas estaban horrorizados y me decían que yo estaba loca al apoyarlo de esa forma. Pero, el resultado fue que a los días se rapo completamente la cabeza, se quitó el zarcillo y volvió a su corte de pelo tradicional.

Él formaba parte de un grupo musical, tocaba guitarra eléctrica, cantaba y componía. Para que practicaran y no anduvieran padeciendo por no tener donde hacerlo, yo les propuse que lo hicieran en nuestra casa por las tardes hasta las 7:00 p.m. Durante ese tiempo yo me iba para que se sintieran libres de actuar y al yo regresar si se lo pedía, tenían que terminar el ensayo. Fue un acuerdo feliz, llegaron a grabar un demo muy hermoso.

Considero que lo hice bien, hoy en día es un hombre responsable, un profesional exitoso, un esposo fiel, un ciudadano productivo y honesto. Hemos mantenido una amorosa e intima relación.

Espero haberles sido útil, al encender esta pequeña luminaria, que pretende contribuir a esclarecer el transitar por este hermoso y complejo camino que llamamos vida. Recuerden que a vivir se aprende viviendo.

 

Afectuosos saludos

Beatriz

1 Comment

  1. Brava Beatriz Mireya. Me siento orgullosa de haber sido testigo presencial de algunas partes de tus vivencias. Que interesante darse cuenta, tambièn, que algunas veces una, aun no teniendo la edad, se pueda sentir adolescente porque la vida es un eterno experimentar.
    Un abrazo grande!

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